Imagen del criminal: El cromosoma del crimen

En los años 60 a partir de los estudios de Jacobs se llega a la conclusión de que los individuos con cromosoma XYY ostentaban una conducta antisocial, un nivel intelectual por debajo de los límites, y pertenecían a los grupos socioeconómicos más bajos, hecho atribuido a la hiponutrición. Esto conduciría a la idea de que el estudio del cariotipo podría permitir predecir las conductas violentas y el crimen, debatiéndose simultáneamente si la existencia de esta condición eximía o al menos atenuaba la culpa. En España, la Dra. Alicia Quintana realizará cariotipos en el Departamento de Genética de la Fundación Jiménez Díaz y en la población penal de la Prisión de Carabanchel.

El año 1968 marcó un hito en los estudios del cromosoma XYY especialmente por su relación con algunos crímenes famosos: los casos del joven obrero australiano Laurence E. Hannel o el francés Daniel Hugon. En España el caso más célebre fue el de “El Arropiero” que mató a 14 prostitutas. Según los estudios la mayoría de estos criminales tenían en común además del cariotipo 47, XYY, una serie de rasgos: elevada estatura, acné, retraso mental y conducta agresiva o impulsiva. En 1975 Miller dirá en “The Lancet”: que “mejor que buscar una base genética para los problemas sociales, debemos atacar las condiciones y la estructura socioeconómica responsable de los problemas de conducta y de la mayoría de la dificultades que confronta nuestra sociedad”.

~ por Amanda en diciembre 28, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: